

El martes 26 de agosto exhibiremos LA NOVIA SIRIA coproducción de Israel, Francia y Alemania dirigida por el israelí Eran Riklis con la actuación de Clara Khoury, Hiam Abbass y Makram Khoury.
Comentario
""Cada cineasta alimenta la esperanza de que su filme aportará un poco más de comprensión, un poco más de compasión, un poco más de tolerancia o, en lo que concierne al Medio Oriente, un poco más de paciencia. Es con ese espíritu que hice La novia siria, inspirándome en el amor. (...) El amor de las mujeres que luchan por preservar su lugar en el mundo, el amor de aquéllos que continúan soñando y esperando, aquí, del otro lado de la frontera, en todas partes." (Eran Riklis, director de La novia siria).
Con títulos como La boda de mi mejor amigo, Novia Fugitiva, Cuatro bodas y un funeral, El casamiento de Muriel, La boda y Mi gran casamiento griego, entre otros, las películas sobre bodas y casamientos configuran de por sí todo un género. La novia siria (2004), el film del israelí Eran Riklis, llega para agregarse al pelotón, aunque se diferencia del resto y se acerca más a filmes como Domicilio privado (Private) por su mirada al conflicto en Medio Oriente.
Aquí el personaje de la novia no es el más importante ya que el director arma un retrato coral tomando a su familia como eje.
La acción ocurre en los Altos del Golan, una de las zonas más conflictivas del planeta, ocupada por el ejército israelí desde 1967. Los sirios que quedaron, llamados ahora Drusos, ya no tienen nacionalidad (de hecho en el pasaporte israelí que poseen, al no ser judíos, aparecen con "nacionalidad indefinida") Allí Mona vive el día de su casamiento con pesar y dolor: por una imposición familiar debe desposarse con una estrella siria de la televisión a quién no conoce, traspasar la frontera hacia Siria y no volver a ver más a los suyos.
Por características propias de su cultura, cada miembro de la familia sobrelleva una carga que lo condiciona o limita, en lo personal y en lo afectivo. Mona es un casi un objeto (son reiterados los momentos en que los que la rodean la dejan sola) que no posee decisión propia casi hasta el final de la película. De sus hermanos, Amal es una figura que sobresale por el resto. Casada sin haberlo elegido, se encuentra en un momento de crisis en su vida, no quiere a su marido y espera una beca que le permita ir a estudiar a una universidad en Israel y escapar así de su encierro. Hattem, en cambio, vuelve a Drusia luego de ocho años de ausencia (destierro en realidad, ya que para quien vive en el Golam casarse con alguien de otra religión equivale a una traición), con su mujer rusa y un hijo pequeño. Marwam es un típico "hombre de mundo" que se dedica a coleccionar mujeres en diferentes lugares y vender desde automóviles a perfumes importados. Hammed, el padre de todos ellos, es un activista pro-sirio con libertad condicional, con una expresa prohibición de concurrir al casamiento de su hija en la frontera.
La película, por momentos discursiva, gana en intensidad cuando recurre a los silencios, las miradas y los pequeños gestos de sus personajes. Y nos acerca a una cultura con otras costumbres y comportamientos. No estamos frente a una típica "for-export movie", pintoresca y colorida. Estamos ante un film que entrega humor y sensibilidad en el contexto de una lucha político-religiosa milenaria, demostrando que en actos concretos de la vida cotidiana aparecen las situaciones más absurdas y disparatadas (ver la secuencia en la frontera, con la pobre chica de Naciones Unidas utilizada como correo político - familiar), que hay pueblos sometidos por razones que ya ni sus habitantes recuerdan o conocen y que la burocracia y las reglas sociales pueden servir para ordenar a una sociedad, pero que también la limitan y la asfixian.
No hay comentarios:
Publicar un comentario