


Entre copas (Sideways)
Director: Alexander Payne
Actores: Paul Giamatti, Thomas Harden Church, Patrick Gallegher
Género: Comedia
Procedencia: EEUU
Duración: 130 min.
Ganadora de dos Globos de Oro y cinco postulaciones al Oscar 2004
La película contrapone dos personajes básicamente opuestos y deja que el simple intercambio de ideas, diálogos muy trabajados y situaciones surrealistas se sucedan de forma fluida en una comedia ciertamente agridulce, teñida de un desencantado humor entre irónico y directamente negro.
Entre Copas, título castellano para Sideways, algo así como Caminos Secundarios, lo que en este caso en particular cobra mucho más sentido, habla de forma aparentemente sencilla de un cúmulo de cosas que en realidad son bastante complejas. La película contrapone dos personajes básicamente opuestos y deja que el simple intercambio de ideas, diálogos muy trabajados y situaciones surrealistas se sucedan de forma fluida en una comedia ciertamente agridulce, teñida de un desencantado humor entre irónico y directamente negro.
Miles (Paul Giamatti) es un tipo complejo, pesimista, resignado, lúcido y un desastre con las mujeres. Y todavía no ha sido capaz de superar su fracaso matrimonial, hace ya dos años. Jack (Thomas Harden Church), por el contrario, es bastante más simple, optimista, aparentemente seguro de sí mismo y un seductor nato, que mide su éxito por la capacidad de conquista, aunque sea un mentiroso patológico y, en el fondo, otro fracasado.
Alexander Payne (el director de la cinta), construye un guión en el que se hace un preciso retrato emocional de esos dos hombres perdidos por las esquinas de la vida y víctimas de sus propias limitaciones, a los que trata con cierto cariño, pero de los que en ningún momento esconde sus múltiples defectos, defectos que se hacen patentes cuanto más tratan de profundizar en sus relaciones con Maya y Stephanie. Cuanta más conciencia toman de sí mismos Miles y Jack de su incapacidad para hacer frente a sus fantasmas o a sus responsabilidades con Maya y Stephanie, más notorios se hacen sus defectos en temas de seducción.
Entre Copas maneja un material fácilmente reconocible para todo aquel que tenga una cierta edad y haya vivido un poco. Payne recupera el encanto del cine hecho de una forma sencilla, que habla de cosas que no lo son en absoluto, y que además consigue en determinados momentos que la emoción se apodere del espectador, especialmente cuando Miles tiene que enfrentarse a sucesivos reveses o situaciones delicadas, como la hermosa secuencia en la que Maya le revela a Miles qué sentimiento le gusta del vino, o la forma en la que Miles observa la salida de la iglesia en silencio de su amigo Jack, reflexionando acerca de todo lo vivido en los últimos días para, finalmente, tomar una decisión que sabe a derrota definitiva.
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